Elegir luminarias ATEX correctamente requiere analizar mucho más que su certificación. La clasificación de la zona, la temperatura superficial, el grado de protección, las condiciones ambientales o las necesidades de mantenimiento pueden determinar qué solución es adecuada para cada instalación.

En sectores como el químico, petroquímico, farmacéutico o portuario, una selección correcta contribuye tanto a la seguridad como a la eficiencia operativa. En este artículo repasamos los principales criterios técnicos que deben valorarse antes de seleccionar luminarias certificadas ATEX.

¿Qué es una atmósfera explosiva?

Una atmósfera explosiva se genera cuando una mezcla de sustancias inflamables (gases, vapores, nieblas o polvos combustibles) alcanza una concentración que, junto con la presencia de oxígeno, y en presencia de una fuente de ignición, puede desencadenar una explosión.

Los tres elementos del triángulo de explosión determinan la probabilidad de un evento catastrófico:

  • Sustancia inflamable: gases, vapores o polvos combustibles presentes en el ambiente.
  • Oxígeno: en concentración suficiente para la combustión.
  • Fuente de ignición: chispas eléctricas o mecánicas, arcos eléctricos, electricidad estática, cortocircuitos o sobrecalentamientos, fuego.

Para mitigar riesgos, el uso de equipos eléctricos y luminarias certificadas ATEX es obligatorio en zonas clasificadas con riesgo de explosión.

Características clave de una luminaria ATEX

Las zonas ATEX se definen según la frecuencia y duración de la presencia de atmósferas explosivas:

  • Zona 0 y 20: presencia continua o durante largos períodos de tiempo de atmósferas explosivas. Se requieren luminarias con protección Ex zona 0.
  • Zona 1 y 21: presencia ocasional, aunque probable en condiciones normales de operación. Se recomienda iluminación con certificación Ex db o Ex eb, como las luminarias de la familia Pyros de Airfal.
  • Zona 2 y 22: presencia ocasional y de corta duración. Se pueden utilizar luminarias con menor nivel de protección, pero siempre certificadas ATEX, como los modelos Hipex, Glassex o Secure de Airfal.

Para garantizar una instalación segura y eficiente, es imprescindible realizar un estudio de iluminación con luminarias certificadas ATEX, que valide el cumplimiento normativo y la adecuación de los dispositivos instalados. En este sentido, Airfal ofrece asesoría experta y estudios personalizados para cada tipo de industria.

  1. Mitigación de fuentes de ignición en luminarias

Las luminarias convencionales pueden generar riesgos en entornos ATEX. El diseño técnico de una luminaria ATEX, debe evaluar:

  • Temperatura de superficie (T-Class): limitación de temperatura máxima para evitar ignición de gases o polvos combustibles.
  • Resistencia ante impactos y agresiones mecánicas, y durabilidad.
  • Grado de protección (IP66/67/68/69): prevención de la entrada de polvo, humedad o gases explosivos (Protección por envolvente).
  • Protección contra cargas electrostáticas: especialmente crítico en entornos con polvo combustible.
  1. Eficiencia energética y mantenimiento en zonas ATEX

Optimizar la iluminación en entornos ATEX no solo es una medida de seguridad, sino una estrategia de eficiencia operativa. Algunos de los factores clave incluyen:

  • Uso de tecnología LED certificada ATEX: reducción del consumo energético y disipación térmica minimizada.
  • Distribución eficiente de puntos de luz: optimización de la visibilidad sin incrementar la cantidad de luminarias.
  • Mantenimiento predictivo y monitorización remota: reducción de intervenciones en zonas de riesgo mediante sensores y sistemas IoT.

Las luminarias de Airfal están diseñadas para reducir el consumo energético y facilitar el mantenimiento en zonas ATEX, asegurando una instalación duradera y eficiente. Además, contamos con Atenea, la única solución wireless de control y monitorización de iluminación certificada para entornos ATEX.

Beneficios de una iluminación ATEX eficiente

Contar con un estudio de iluminación realizado con luminarias certificadas ATEX es clave para detectar deficiencias y optimizar la iluminación en zonas clasificadas. Valida el cumplimiento de normativas, mejora la seguridad operativa y reduce costes de mantenimiento.

Además, la consultoría y formación ATEX permite conocer y aplicar las normativas vigentes para garantizar la seguridad en instalaciones industriales.

En Airfal ofrecemos estudios de iluminación ATEX y consultoría y formación ATEX para ayudar a las empresas a cumplir con la normativa y mejorar la seguridad en entornos industriales. La seguridad en iluminación ATEX es nuestra prioridad, y en Airfal impulsamos soluciones innovadoras para proteger a tu empresa y a tu equipo.

Para conocer cómo mejorar la seguridad y el rendimiento lumínico en tu industria, visita www.airfal.com o contacta con nuestros especialistas en iluminación ATEX.

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