La calidad de la iluminación tiene un impacto directo en la presentación de los productos. Para iluminar la comida, tendremos que tener en cuenta ciertas especificidades. La mayoría de frutas y verduras, o el pescado, quedan mejor cuando se les ilumina con una luz fría, mientras que la carne y el pan quedan mejor cuando se les ilumina con una luz de color cálida.