La iluminación industrial es esencial para cualquier planta, nave o entorno productivo. Sin embargo, no todas las áreas industriales comparten los mismos requisitos de seguridad. Cuando se trabaja en zonas con riesgo de explosión, como las industrias químicas, farmacéutica, oil&gas o agroalimentarias, las exigencias cambian radicalmente.
En este artículo te explicamos las principales diferencias entre una instalación de iluminación industrial convencional y una instalación en atmósferas potencialmente explosivas (ATEX). Porque no todo lo que parece robusto está preparado para entornos críticos.
¿Qué entendemos por iluminación industrial?
La iluminación industrial hace referencia a los sistemas de alumbrado diseñados para entornos como fábricas, almacenes, talleres, túneles, zonas logísticas o áreas técnicas. Su función es garantizar visibilidad adecuada, eficiencia energética y durabilidad en condiciones exigentes: altas temperaturas, humedad, polvo, golpes o ciclos prolongados de uso.
Las luminarias suelen ser:
- Estancas (IP65 o superior)
- Resistentes a impactos (IK08 o IK10)
- Con tecnología LED para maximizar el ahorro energético
- Diseñadas para facilitar el mantenimiento
Pueden contar con sensores de presencia, regulación automática o formar parte de sistemas de gestión centralizada, especialmente en entornos orientados a la eficiencia energética y digitalización.
¿Qué es la iluminación para atmósferas explosivas?
Las zonas ATEX son entornos donde puede haber gases, vapores, polvos o nieblas inflamables en concentración suficiente como para formar una mezcla explosiva con el aire.
En estos aspectos, la iluminación debe cumplir estrictamente con las directivas europeas ATEX 2014/34/UE, lo que implica un diseño, fabricación y certificación específicos para evitar que la propia luminaria sea un punto de ignición.
Algunas características técnicas clave de las luminarias son:
- Protección por envolvente o por componentes. Dentro de la protección por envolvente podemos encontrar los sistemas antideflagrantes, o de respiración restringida, y dentro de los sistemas de protección por componentes podríamos encontrar productos de seguridad aumentada, encapsulados, etc.
- Disipación de calor controlada.
- Ausencia de puntos calientes externos.
- Certificación por organismo notificado, con marcado CE y número de certificado.
- Selección de materiales especiales resistentes a la corrosión y a entornos químicos.
Estas luminarias no solo deben resistir condiciones extremas, sino evitar generar chispas o superficies calientes que puedan desencadenar una explosión.
Principales diferencias entre iluminación industrial y ATEX
Aunque a simple vista puedan parecer similares – ambas robustas, LED, estancas – las diferencias entre una luminaria industrial convencional y una luminaria ATEX son profundas:
Diseño y construcción
- Industrial: orientados a la resistencia mecánica y eficiencia.
- ATEX: diseñada para contener o evitar explosiones internas y cumplir normativas específicas.
Certificación
- Industrial: puede tener IP o IK elevados, pero no requiere certificación específica, más allá de la CE normal.
- ATEX: requiere marcado CE conforme a la directiva 2014/34/UE, con identificación del tipo de protección, grupo, categoría y zona. Adicionalmente, si es un equipo para Zona 1 y/o 21, la certificación ATEX es obligatoria. También es obligatorio disponer de un certificado de aseguramiento de calidad según norma EN 80034-79, lo que implica pasar auditorías muy estrictas todos los años.
Ubicación de uso
- Industrial: zona sin riesgo de explosión, aunque puedan ser exigentes en condiciones ambientales.
- ATEX: zonas clasificadas como Zona 0, 1, 2 (gases) o Zona 20, 21, 22 (polvos), donde puede haber presencia de atmósferas explosivas.
Coste y mantenimiento
- Industrial: menor coste, mantenimiento más flexible.
- ATEX: mayor inversión inicial, pero requiere inspecciones técnicas periódicas y repuestos certificados.
¿Qué pasa si instalo una luminaria industrial convencional en una zona ATEX?
No es legal ni seguro. Utilizar una luminaria no certificada en un entorno con riesgo de explosión puede provocar:
- Incumplimiento normativo (riesgo de sanciones e inhabilitaciones).
- Peligro real de explosión o incendio.
- Pérdidas económicas, reputacionales y humanas, así como responsabilidades legales del tipo civil y penal.
Por eso es esencial contar con un estudio técnico previo que defina la zonificación ATEX y el tipo de luminaria que debe instalarse en cada área.
¿Qué debe tenerse en cuenta al diseñar un sistema de iluminación en zonas ATEX?
- Clasificación del área (Zona 0, 1, 2, etc.)
- Naturaleza del material explosivo (gas, vapor o polvo)
- Tipo de luminaria adecuada para cada clasificación
- Temperatura ambiente y tipo de protección requerido (Ex d, Ex e, Ex i, etc.)
- Accesibilidad para mantenimiento sin riesgo
- Integración con sistemas de seguridad o control centralizado
Contar con fabricantes especializados y asesoramiento técnico adecuado es clave para garantizar una instalación segura y eficiente.
No todo lo que parece industrial sirve para zonas ATEX
Aunque a nivel estético o constructivo algunas luminarias industriales puedan parecer aptas para todo, la realidad técnica y normativa es muy distinta. En atmósferas explosivas no hay margen para el error, y la iluminación debe ser parte de la estrategia de seguridad, no un simple elemento auxiliar.
Si tienes dudas sobre qué tipo de luminaria necesitas en tu planta, lo primero es analizar la clasificación ATEX del entorno y trabajar con soluciones específicas. Porque una buena iluminación industrial aporta eficiencia. Pero una buena iluminación ATEX… salva vidas.

CARLOS JIMÉNEZ – Ingeniería ATEX










