Como la iluminación puede afectar a nuestras emociones y nuestro comportamiento

120Investigadores en neurociencia han estudiado el impacto de la intensidad y de la temperatura del color de la luz sobre el estado anímico y las emociones humanas.

Desde siempre se piensa que la falta de luz puede afectar al estado de ánimo: puede conducir a la enfermedad conocida como depresión invernal o trastorno afectivo estacional. Sin embargo, estudios recientes realizados por investigadores norteamericanos demuestran que las emociones sean positivas o negativas pueden ser también más intensas con una iluminación más brillante, mientras que una iluminación más baja suavizaría esas emociones. Al contrario quizás de la creencia popular estas investigaciones demuestran que las personas propensas a la depresión pueden sentirse más deprimidas en los días más soleados.

Otra correlación similar mide los efectos de los diferentes colores de la luz sobre el estado de ánimo y el comportamiento del ser humano y cómo estos pueden afectar al comportamiento de diferentes maneras.

Investigadores de la Universidad de Lieja en Bélgica han medido el impacto sobre el cerebro de alternar luces azules y verdes. Han demostrado que la luz del cielo azul permite estimular y fortalecer las conexiones entre las áreas del cerebro involucradas en el proceso de las emociones y del lenguaje. La luz azul mejora el estado de alerta y el rendimiento del cerebro y parece afectar principalmente a la mente, en especial el estado de ánimo. El neurólogo americano George Brainard explicó que después de miles de generaciones de cazadores-recolectores, permanente expuestos a la luz del día y al azul del cielo, nos hemos convertido en una especie que vive adentro bajo la iluminación artificial.

Los investigadores siguen estudiando cómo, precisamente, esta iluminación artificial puede afectar a la interacción social y a la comunicación, al estado de ánimo, la salud y la satisfacción y tratan de aclarar los efectos de la iluminación en hospitales, tiendas, etc… Estas correlaciones entre luz y comportamiento tienen aplicaciones prácticas en los centros de asistencia sanitaria y los hospitales, donde se tiene cada vez más en cuenta a la iluminación con el fin de mejorar el bienestar de los pacientes, reducir el estrés y la ansiedad relacionados con el entorno medical. La terapia por luz que utiliza algunos colores como la luz azuleada del cielo se usa para aliviar el estrés producido por algunos protocolos como los rayos X o el escáner, proporcionando un ambiente más divertido y reconfortante para los niños.

En las aulas de enseñanza, la Iluminación adecuada tiene también un papel clave para promover la comodidad visual de los estudiantes, facilitar la concentración y el aprendizaje.

Estas correlaciones entre la luz y el comportamiento también tienen aplicaciones en el campo del marketing con el fin de influir en el comportamiento del consumidor. Las tiendas que venden productos cargados de emoción, tales como joyas y anillos de compromiso favorecen una iluminación potente aprovechando la intensidad de la luz para aumentar la intensidad de la emoción.

El investigador belga Gilles Vandewalle sugirió que podríamos pensar en cambiar la iluminación en nuestros hogares y oficinas, para introducir el uso de una luz enriquecida con azul, ya que numerosos estudios previos han demostrado que esta luz proporciona bienestar, unos mejores desempeño y sueño cuando se trabaja con luz enriquecida con azul.