La iluminación de las oficinas y puestos de trabajo

luminaria oficinaEn el pasado, el alumbrado  de oficinas podía resumirse en el uso de tubos fluorescentes para iluminar a los puestos de trabajo. Hoy en día, hay que tomar en cuenta mutliples factores, incluyendo la calidad de la luz, la eficiencia lumínica, el diseño de las luminarias, y la eficiencia energética de las mismas.

Si la iluminación de la oficina o del despacho no es adecuada, el trabajador podrá cansarse más rápidamente, con mayor fatiga visual, lo cual repercutirá en  su rendimiento. Para optimizar la eficiencia en el trabajo, habrá por lo tanto que elegir la iluminación adecuada. No solo el sistema de iluminación debe garantizar la comodidad visual, sino que debe también contribuir en crear una iluminación agradable y una atmósfera adecuada para el trabajo. Para estimular la productividad de los empleados, se requiere un alto nivel de iluminación. Iluminar correctamente la oficina y sus diferentes puestos de trabajo es imprescindible, dado que un el bienestar físico y psicológico, y por lo tanto la productividad del empleado, dependen de una buena iluminación en la oficina.

Para conseguir una iluminación eficiente, habrá que tomar en cuenta la actividad desempeñada. Las distintas zonas que tendremos que iluminar, el número de puestos de trabajo, también influyen en el sistema de iluminación, así como la calidad de la luz natural, el consumo de energía inducido. Por fin, tendremos que respetar las leyes vigentes y las normas específicas para la iluminación de la oficina.

El confort visual queda condicionado por numerosos aspectos de la iluminación. Así el deslumbramiento directo por parte de las luminarias hace difícil cualquier tipo de trabajo, y con el tiempo puede causar irritaciones y daños al empleado. Cuando tenemos reflexión de la luz sobre una pantalla,  resulta difícil de trabajar, lo que se traduce en cansancio y estrés. Los excesivos contrastes causan variaciones en la adaptación del ojo, lo que ralentiza el trabajo y resultan en errores. En cambio, cuando se mejora la iluminación, se obtiene un efecto positivo en el rendimiento en el trabajo.

En España,  los niveles mínimos de iluminación en los sobre lugares de trabajo se definen en el Real Decreto 486/1997. Estos niveles se  miden con un luxómetro y se expresan en lux; esta unidad representa la  iluminación producida por un lumen (cantidad de luz que emite una fuente luminosa) en un metro cuadrado de superficie.  Para zonas donde se ejecuten tareas de bajas exigencias visuales los mínimos establecidos son 100 lux (manipulación de mercancías, salas de máquinas…); para exigencias visuales moderadas, 200 lux (almacenes de muebles, industrias diversas…); para altas, 500 lux (trabajos con ordenador…); y para muy  altas, 1.000 lux (trabajos de precisión, joyería…). Igualmente, para los locales de uso habitual la referencia es de 100 lux (vestuarios, salas de descanso…), mientras que en las vías de circulación es de 50 lux.

A pesar de que se recomienda contar con luz natural en las oficinas, la ley no impone un mínimo. Pero la luz natural no garantiza durante todo el día una iluminación uniforme, y  por lo tanto se recomienda en la oficina instalaciones que combinan la iluminación directa e indirecta. Para conseguir esta doble exposición, a la luz directa e indirecta, se necesitan distintas lámparas. Por ejemplo, la luz directa del techo (tubos de neón o  iluminación con LED integrada en el techo) se puede completar con una iluminación indirecta (lámparas de escritorio, apliques… ) .

El fabricante de lámparas Airfal tiene en su catálogo distintas luminarias que se adaptan perfectamente al alumbrado de oficinas y de puestos de trabajo:

Luminaria DECO

Una opción innovadora y económica para iluminar oficinas, centros comerciales, etc. Con un cuerpo de chapa de acero prelacada, incluye un reflector de aluminio brillante.

Luminaria SUPERDELTA

Se trata de una luminaria industrial con toques decorativos. Posibilidad de hacer líneas continuas con los accesorios, carriles, etc..

Luminaria METALLIC

Con cuerpo de chapa de acero prelacado y reflector de aluminio brillante incluido y opcional en chapa prelacada, se distingue por su lama de aluminio, que la convierte en la luminaria perfecta para oficinas. Puede instalarse con un carril para techo o suspendido con los carriles.