Adaptar la iluminación para mejorar el bienestar de los pacientes en los hospitales

lighting hospitalsSabíamos que existe una correlación entre los niveles de exposición a la luz del día y el bienestar, el estado de ánimo o el nivel de cansancio de una persona. Un estudio realizado en unos hospitales de los EEUU plantea que los pacientes internados reciben a veces demasiado poca luz durante el día y que esa falta de luz los está afectando. Otros estudios muestran que la depresión estacional asociada a la llegada del invierno se puede atribuir a la falta de luz natural durante ciertos meses del año, en otoño o en invierno.

Para evaluar si la luz podría influir en la curación de pacientes hospitalizados, Esther Bernhofer, autor principal de ese estudio, recopilo datos de 40 hombres y mujeres hospitalizados entre mayo de 2011 y abril de 2012. Los pacientes llevaban un dispositivo en la muñeca durante 72 horas para medir su estado (despierto o dormido), y el nivel de exposición a la luz. Estos pacientes contestaron además cuestionarios para evaluar su estado de ánimo y el nivel de dolencia que sentían.  De manera general, los pacientes evaluados dormían poco, con frecuentes interrupciones del sueño, y un promedio de sólo cuatro horas de sueño por noche. Los pacientes que fueron menos expuestos a la luz durante el día, fueron en general más deprimidos y más cansados que aquellos que beneficiaron de un mayor nivel de iluminación. En promedio, los pacientes del estudio fueron expuestos a sólo 105 lux durante el día. En comparación, la iluminación media en una oficina proporciona aproximadamente 500 lux, y un día soleado puede proporcionar hasta 100.000 lux. Estudios anteriores han demostrado que un mínimo de 1.500 lux era necesario establecer un ciclo de sueño normal, pero era mejor estar expuesto al menos a 4000 lux más de ocho horas.»Hasta ahora, nadie había analizado la relación entre la iluminación y estados como el sueño, el estado de ánimo y el dolor en el hospital», dijo el profesor Bernhofer.

 

Este estudio proporciona una base  para mejorar la iluminación en hospitales y centros de salud con el fin de favorecer a los ciclos de sueño en pacientes y ancianos, mejorando su estado de ánimo y ayudando a aliviar el dolor. Otras investigaciones en Europa muestran que los sistemas de iluminación inteligentes, que permiten ajustar los niveles de intensidad de la iluminación y sus colores tienen un impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes. Estos estudios proporcionan unas informaciones valiosas que podrían mejorar la calidad de vida del paciente en el hospital, y tratar de acelerar el proceso de curación.